Hoja de vida

Nací en Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires, el 3 de diciembre de 1972.

Estudié y me gradué como Bioquímica en 1996, en la Universidad de Buenos Aires. Un año antes ingresé a Filosofía, en la misma Universidad, y cursé hasta tercer año. Esta segunda carrera la hice mucho más lento pues, mientras lo hacía, trabajaba ocho horas en un laboratorio de control de calidad de alimentos y medicamentos.

Muchos –pero muchos– años después, volví a la facultad de Filosofía y Letras y presenté un proyecto para hacer un doctorado en Lingüística. En noviembre de 2018 me aceptaron, fue una gran alegría porque andaba con ganas de retomar la vida académica y seguir estudiando.

Volviendo al siglo pasado, cuando me dedicaba a trabajar de bioquímica y a estudiar filosofía, el bichito de escribir seguía picando y apareció el deseo de hacerlo con una guía. En una charla a la que fui le consulté qué hacer a una escritora que admiro muchísimo desde pequeña, Graciela Montes, quien me aconsejó participar del taller literario coordinado por Susana Cazenave de Rodríguez. En el TALIJ, así se llamaba el taller, no sólo escribíamos sino que también leíamos y analizábamos libros de literatura para niños y jóvenes. Susana fue maestra y guía en mi camino desde entonces hasta su fallecimiento en 2012. Antes de ese taller no tenía claro si quería especializarme en algún campo concreto de la literatura pero cursando con Susi, empecé a leer de otro modo y a reflexionar sobre lo importante que es la literatura para las infancias y las juventudes (¡lo importante que fue para mí, también!) y eso me decidió.

Mis dos formaciones académicas me permitieron desarrollar con total comodidad dos ramas dentro de la escritura para niños y jóvenes: la producción literaria y la de divulgación científica.

En el año 2000 publiqué mis primeros cuentos en unos libros de lectura de Santillana -llamados Libromanía- dirigidos por Graciela Pérez Aguilar y Silvia Schujer. Meses después, la editorial española Susaeta me encargó cuatro libros sobre monstruos, brujas, magos y animales y otros cuatro sobre números, letras, colores y opuestos. Estos ocho libros fueron publicados en España, con ilustraciones de Florencia Cafferata.

En el año 2003 fui convocada por Eudeba para desarrollar una colección de libros de comunicación científica para niños: así nació la colección ¿Querés saber?, que hoy cuenta con más de 40 títulos y autores de amplia trayectoria como los ilustradores Pablo Bernasconi, Viviana Bilotti y Luciana Fernández, y los científicos Andrés Folguera, Danae Fiore, Luis Cappozzo y Alberto Kornblihtt, entre otros. La colección ¿Querés Saber? Fue destacada por ALIJA en 2005 como mejor colección de divulgación científica para niños y en 2013, como mejor colección, premiando su permanencia en el mercado y su alta calidad.

Como les comentaba más arriba, a fines de 2018 me aceptaron en el programa de doctorado de la UBA para hacer un doctorado en lingüística. Comencé en 2019. Mis directoras de tesis son las doctoras Carolina Tosi y Paula Bertúa. Estudiar siempre es un desafío y cuando el objeto de estudio es mi herramienta de trabajo, el lenguaje, ese desafío es, además, un gran placer. En la actualidad continúo mi doctorado y formo parte de un grupo de investigación llamado “Discursos e infancias” dirigido por lxs doctorxs Carolina Tosi y Gabriel Dvoskin en el Instituto de Lingüística de la UBA. Mis temas de investigación refieren especialmente a las representaciones de la ciencia, a la identidad y a la deconstrucción de estereotipos en la literatura para niños, niñas y jóvenes.

Hasta la fecha he publicado las siguientes novelas:

  • El mar y la serpiente (2005, Grupo Editorial Norma), que fue destacada por la Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de Argentina (ALIJA) en 2006 y que recibió una mención especial en la selección The White Ravens, de la Internationale Jugendbibliothek (Biblioteca Internacional de la Juventud), de Munich (Alemania), Unesco, en el mismo año.
  • Eleodoro (2006, Grupo Editorial Norma), recomendado por IBBY México en 2018.
  • La cuarta Pata (2006, Grupo Editorial Norma).
  • La rosa de los vientos (2007, Ediciones SM).
  • Solo tres segundos (2011, Grupo Editorial Norma).
  • Una casa de secretos (2012, Ediciones SM), que resultó ganadora del 10° Premio de Literatura Infantil El Barco de Vapor Argentina, de la Fundación SM. También recibió una mención como novela juvenil destacada por ALIJA en 2013 y fue mención en la categoría juvenil como “novela entrañable” por el Banco del Libro de Venezuela en 2017 .
  • Sin rueditas (2014, Ediciones SM).
  • La chica pájaro (2015, Grupo Editorial Norma), que resultó uno de los mejores 20 libros de LIJ de 2015 según la Fundación Cuatrogatos, de Miami, EEUU, fue seleccionada por IBBY México entre las novelas juveniles recomendadas para 2017 y recibió un lugar entre las mejores novelas juveniles del mundo al ser parte de los libros White Ravens, de la Internationale Jugendbibliothek (Biblioteca Internacional de la Juventud), de Munich (Alemania), Unesco, en 2016.
  • Lo que guarda un caracol (2016, Loqueleo), que fue reconocida como uno de los mejores 20 libros de LIJ de 2016 según la Fundación Cuatrogatos, de Miami, EEUU.
  • Dos pequeñas gatas japonesas (2018, Norma), seleccionada para ser distribuida en 19700 escuelas públicas de nivel primario por el Ministerio de Educación de Argentina.
  • La fuerza escondida (2019, Norma), destacada por ALIJA como mejor novela histórica infantil en 2020.
  • Boca de tiburón (2019, Ediciones SM).
  • La desobediente (2021, Loqueleo).

Y los siguientes libros de divulgación:

  • Desde el azul del cielo (2007, Norma), actualmente descatalogado.
  • La danza de la panza (2008, Comunicarte Editorial), que en realidad es un texto que combina la comunicación de conceptos para tener una alimentación saludable con pequeños poemas relacionados con esa cuestión, bellamente ilustrados por Sonia Esplugas.
  • Ciencia y superhéroes (2013, Siglo XXI Editores), en coautoría con Andrés Valenzuela, que resultó destacado en el rubro Divulgación Científica por ALIJA en 2014 y fue finalista del premio a mejor libro de no ficción sobre historietas que todos los años otorga el Movimiento Cultural por la difusión de la historieta infantil y juvenil, Banda Dibujada.
  • Voces que cuentan (2019, UNICEF), elaborado conjuntamente con la Asociación Civil Intercambiemos y el equipo de salud de UNICEF, disponible para descarga gratuita en UNICEF.org.

Además escribí biografías de científicos, como sobre los ganadores del premio Nobel, Luis Leloir y César Milstein, para la colección Conociendo a nuestros científicos, que llevó adelante la Universidad de La Punta, San Luis hasta 2013, actualmente descatalogada.

He aportado cuentos a libros de creación colectiva como:

  • “Cuando los ojos se cierran” (en el libro Quelonios 2, 2011, Ediciones Biblioteca Nacional)
  • “Justicia” (en el libro Una mañana de julio-Memoria Ilustrada 2012, 2012, Ediciones de la AMIA)
  • “Manuel no es Superman” (en el libro Quien soy-Relatos sobre identidad, nietos y reencuentros, 2013, Calibroscopio)
  • “Corazón colibrí” (en el libro Susurros que cuenta el viento – Leyendas de la Tierra, 2014, Ediciones SM)
  • “En el asiento de tu silla…” (en el libro Diez en un barco, 2014, Ediciones SM)
  • “Fronteras” (en el libro Identidades Encontradas, 2017, colección Zona Libre, Editorial Norma)

En 2018 salió publicado El pelotazo, mi primer libro álbum, en coautoría con Poly Bernatene. Soy fan de la colección Buenas Noches, de Editorial Norma, en particular de los libros de Keiko Kasza, y que una historia que inventé con Poly viva en esa colección me hace muy feliz.

Y en 2019, “El lunes conocí a Emi”, ilustrado por Ivanke y Mey, como parte de la serie Cuentos que cuidan de UNICEF. Esta serie de cuatro cuentos puede descargarse gratuitamente en unicef.org.

También me interesa investigar temas relacionados con la literatura, el arte y las ciencias. Fruto de estas experiencias de escritura son los artículos y las ponencias que pueden encontrar en las secciones “Ponencias”, “Colaboraciones” y “Desde mi cristal” de esta misma página, donde además sabrán en qué fecha y en qué lugar leí publicamente algunos de esos textos.

Gracias a mis libros viajo por todo el país y sus alrededores, reuniéndome con lectores en casi todas las localidades que visito. Estos encuentros suelen depararme sorpresas que disfruto mucho. También viajo bastante a México, el país de Latinoamérica que más lee mis libros. He visitados colegios de la ciudad de México, de Guadalajara y de varios pueblos de Jalisco.

Desde 2013 y hasta su cierre, escribí en PIN, la revista para niños que se publicaba junto con la ya tradicional Caras y Caretas. Lo que hacía eran notas de reflexión sobre hechos de nuestra historia nacional. 

Como pueden darse cuenta, sigo trabajando, tanto en el campo de la literatura como en el de la transmisión de conocimientos científicos, relacionándolos cada vez que me dan la oportunidad.

Por otra parte, hace años que colaboro con las Abuelas de Plaza de Mayo. Junto a los equipos de difusión y de educación de esa organización no gubernameltal pensamos proyectos relacionados con los derechos humanos para las infancias y las juventudes; en especial, con el derecho a la identidad. Nos resulta de particular importancia que las nuevas generaciones se sientan protagonistas de lo vivido por la sociedad argentina durante los años de la última dictadura, pues aún seguimos creciendo con las consecuencias.

Uno de los proyectos de más largo plazo que llevamos adelante en Abuelas se llama OVILLO DE TRAZOS y ya cuenta con varias manifestaciones. La primera son los libros de microficciones publicados por el Ministerio de Educación de la Nación en 2015, escritas e ilustradas por algunxs de nuestrxs mejores escritorxs e ilustradorxs. Estas microficciones luego se convirtieron en cortos animados que se transmitieron por el canal educativo Paka Paka. La segunda etapa del proyecto dio lugar al libro Identidades encontradas – Ovillo de trazos II, publicado en la colección Zona Libre en 2017 por Norma Ediciones. Actualmente estamos en la producción de la tercera etapa de este proyecto.

Dentro de Abuelas también armamos anualmente ciclos de charlas y conferencias con especialistas que se dedican a reflexionar sobre diferentes aspectos de las infancias y juventudes. Todas estas actividades pueden encontrarlas en la página web de Abuelas, dentro de los recursos educativos, https://www.abuelas.org.ar/categoria-difusion/recursos-educativos-4

Preguntas que me hicieron a lo largo de los años

En otro orden de cosas, recopilando preguntas que me hicieron a lo largo de los años, les cuento:

MIS ACTIVIDADES PREFERIDAS son viajar, leer y escribir pero, cuando no hago eso, me encanta mirar series y películas, salir de paseo por la ciudad, cocinar y comer cosas dulces, reunirme con mis amigxs, pasar tiempo con mis hijxs, dormir la siesta y mirar el cielo –si hay nubes, mejor.

Me gusta muchísimo la MÚSICA. Escucho toda clase de música. Soy de las personas que escuchan música como si escucharan cuentos, no puedo evitar prestarle atención, por eso la música es un gran complemento para mi trabajo como escritora. También disfruto mucho del silencio. Lo pienso como otra clase de melodía posible.

Mis BANDAS FAVORITAS son Pearl Jam y Radiohead. También me gustan mucho los Pixies y un grupo muy divertido que se llama B’52. Del rock argentino mis favoritos son Divididos y Don Cornelio y la Zona. También me gustan Juana Molina y Fiona Apple. Suelo acompañar cada proyecto de escritura con una música en particular. Escucho música clásica, especialmente a los compositores Debussy y Satie; y jazz, mucho jazz.

No me gustan ni los ruidos muy fuertes ni los gritos de las personas. Con la oscuridad no tengo ningún problema. EL MIEDO MÁS GRANDE que siento es que algo malo les suceda a mis hijxs y yo no pueda ayudarlxs.

VIVO CON Lolo –mi esposo y amigo–, y con nuestrxs hijxs, Emiliano y Juana. Tenemos dos gatas, Inku y Kasai, y muchas plantas. Nuestra casa está en la Ciudad de Buenos Aires, en el barrio La Paternal.

Las GOLOSINAS que más me gustan son los medallones de menta y chocolate. También las galletitas u obleas cubiertas de chocolate. Los caramelos, pastillas y chicles no me llaman mucho la atención; las gomitas de eucaliptus, sí.

Mi carne preferida es el pescado. Me gustan mucho las verduras, las frutas y los postres (a veces, en los restaurantes, en lugar de pedir un plato salado ¡voy al postre directamente!). Las pastas, ni fu ni fa. Para comidas de masa con relleno, prefiero mil veces las tartas. ¡Las sopas me encantan!

Si tuviera que elegir un solo alimento para lo que resta de mi vida, sería el chocolate negro con 70% de cacao. Aunque me costaría mucho dejar de lado otros sabores como el de la carne de salmón, las cerezas, el crujir de la lechuga, la tibieza del pan recién horneado y… la verdad, ¡espero nunca tener que limitarme a un solo alimento!

No me gusta el dulce de leche. ¡Lo dije! Y el chocolate blanco, tampoco. Al chocolate con leche lo puedo comer, pero me empalago enseguida (por eso es que prefiero el amargo, ¡para comer más!)

Si tengo que elegir una bebida sería el agua bien fría (qué aburrida, pero bueno, así soy). Me gustan mucho la limonada y los licuados de frutas. Tomo mate y otras infusiones (café, té, flores –como la manzanilla– e hierbas –como el cedrón y la menta–). No suelo beber alcohol, aunque no me privo de una rica copa de vino de tanto en tanto. La cerveza no me convence, la verdad. Los aperitivos, en cambio, sí.

JAMÁS PODRÍA ELEGIR UN SOLO LIBRO. A una isla desierta me llevaría un ebook lleno de títulos y varias baterías y paneles solares para recargarlo.

Suelo leer varios libros a la vez. Siempre ando con un libro en la cartera o sobre la mesa o el escritorio. A veces es un libro de cuentos, una novela, otras, un ensayo o unas historietas o un poemario. Para mí la lectura es tan necesaria como el agua.

Tengo muchas ESCRITORAS FAVORITAS. Y me resulta imposible elegir entre ellas. Liliana Bodoc, María Teresa Andruetto y Laura Devetach son mis “escritoras faro”, las leo y escucho con toda mi atención. También recurro a otras escritoras a la hora de pensar y reflexionar, como Marguerite Duras, Clarice Lispector, Siri Hustvedt, Ursula Le Guin, Marina Colasanti, Christine Noetinger, Lygia Bojunga, Virginia Woolf, Idea Villarino, Anne Dufourmantelle, Helene Cisoux, Julia Kristeva, etc, etc, etc. También hay ESCRITORES que me gustan mucho y suelo consultar y releer, como Edgar Alan Poe, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Roberto Juarroz, Ian Mc Ewan, John Irving, Raymond Carver, Maurice Blanchot, Michael Foucault, Mijail Bajtin, Gustave Flaubert, Yukio Mishima, Yasunari Kawabata, Kenzaburo Oé, etc, etc. Tengo una gran deuda lectora con los autores rusos, espero saldarla pronto.

No soy de ningún equipo de fútbol. Mi DEPORTE PREFERIDO es el básquet y mi jugador, Tim Duncan, de los San Antonio Spurs (lamentablemente, ya se retiró). Pero no miro ningún partido porque me pongo muy nerviosa, salvo las finales cuando mi equipo llega. Sí miro las olimpíadas y los mundiales. Me gusta ver programas de deportes en general. Me gusta practicar deportes. A lo largo de mi vida hice atletismo, volley, danza aérea, running y yoga.

Me gustan todos los COLORES salvo el amarillo y el dorado (o sea, lo mismo pero con y sin efecto metalizado, ja). Mis preferidos son el verde, el azul y el violeta pero también suelo usar mucha ropa negra.

Si tuviera que elegir cinco especies de ANIMALES, elegiría las panteras negras, las libélulas, las nutrias, los elefantes y los equidnas. Pero eso significaría dejar fuera los gatos, los lobos, las arañas, los escarabajos, las luciérnagas, las ballenas y otro montón de animales que también me encantan y sorprenden. Así que no elijamos, cuidémoslos a todos para que ninguna especie se extinga.

Uno de mis pasatiempos favoritos es cuidar MIS PLANTAS. Me encantan los jazmines, las lavandas y las rosas chinas, también las flores silvestres y las plantas que no dan flores llamativas. Tengo un árbol preferido, el ginkgo biloba, de origen japonés y vida milenaria. El árbol del ceibo, nuestra flor nacional, es una belleza y esa flor me resulta sumamente curiosa, por las sutiles diferencias en su color y en su forma. También me resultan muy curiosas y fascinantes las orquídeas.

Me incomoda mucho recibir ramos de flores de regalo, prefiero mil veces una planta. No porque no sean bellos pues lo son –¡hay floristas que hacen verdaderas obras de arte!– sino porque siento mucha pena cuando las flores se marchitan y hay que tirarlas. Así que si te dan ganas de regalarme una flor, ¡que sea unida a la planta que le da vida! ;-D

Algunas entrevistas que pueden encontrarse en la web: