Libro

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Solo tres segundos

Escribir esta novela fue muy doloroso. La idea surgió a partir de un testimonio que vi por la tele en 2008. El rostro de una joven que había perdido a sus amigos en un accidente en San Fernando. Me sentí profundamente conmovida, entendí su pérdida, y quise consolarla. Así comencé a escribir y a investigar. Yo no sabía que los accidentes automovilísticos eran la principal causa de muerte en menores de 24 años. Pero sí sabía que la pérdida sorpresiva de un amigo, de un ser querido, cambia la vida de cualquiera en unos pocos segundos. El título fue el comienzo. El resto, un larguísimo recorrido en la búsqueda del cómo contar. En muchos momentos consulté a mis editores, quienes enriquecieron el texto con aportes muy importantes (primero Antonio Santa Ana; luego Natalia Méndez, Cez Espósito e Hinde Pomeraniec). Jamás me sentí sola mientras escribía y eso me permitió conectar con emociones muy profundas. Tomé decisiones importantes respecto a mi escritura mientras desarrollaba esta novela.
La tapa: una belleza que encontramos en equipo. Natalia fue muy generosa en todo momento y me permitió opinar sobre el desarrollo de la portada hasta llegar a la definitiva, siempre le agradeceré eso.

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